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RECTIFIQUEMOS

lunes, septiembre 07, 2009

Bondades de la izquierda y la derecha - Benefits of the politic left and right

Publicado en:
El Nuevo Herald.


La especie humana, desde las cavernas al presente, ha demostrado una capacidad de progreso asombrosa y ese progreso hay que atribuirlo esencialmente a nuestra tendencia a cambiar lo viejo por lo nuevo, lo bueno por lo mejor, lo mítico por lo cada vez más cercano a la realidad, lo que se creía por lo que se descubre. Hay que concluir que el cambio es el fundamento del progreso y hoy se hace más que necesario intentar diseccionar ese proceso, principalmente en lo político.


Generalmente los cambios de paradigmas son propuestos por los jóvenes, quienes en su necesaria rebeldía para desarrollar una personalidad propia e independiente, entran en contradicción con los padres y con el sistema de éstos. La necesidad de acomodar lo existente a su propia visión, unida a que su sana ambición no ha sido aún transformada en avaricia y les importan aún los demás, se convierte en la locomotora del cambio. Necesitan crear su mundo sobre el que existe, no hay otro espacio y a eso vinieron a la vida.


En su impetuosa exaltación son incapaces de discernir adecuadamente, pero si capaces de todos los sacrificios, entonces, aparecen en escena los conservadores para sosegarlos, razonarles e impedir lo que pudiera ser caótico e inconveniente para la sociedad y sus instituciones. Es muy importante hacer constar que el orden establecido fue en su momento, el impetuoso sueño de alguna generación hecho realidad, que el conservador de hoy fue agente de cambio ayer y que se opondrán con todas sus fuerzas, a que su sueño sea desmantelado por nuevos soñadores, quienes quieren ocupar la posición que ellos también asumieron siendo jóvenes e inexpertos. En este pequeño cuadro hemos definido la trayectoria del progreso y sus polaridades: los que abogan por el cambio y los que creen necesario conservar lo que ya se tiene.


El cambio no prosperará mientras no se agoté funcionalmente el modelo vigente, mientras las razones que lo justifican no venzan a la fuerza conservadora, que solo es vencida  cuando su único argumento es la fuerza. Es la polaridad que se muestra en el universo y que en determinado momento rompe los equilibrios existentes, para subir los peldaños del futuro. Es el programa sapientísimo de quien escribió el drama que nosotros tantas veces hemos descarrilado.


Las naciones subieron y bajaron en el teatro de la historia, lo eficiente se fue imponiendo sobre lo eficaz, la propiedad se fue popularizando en medio de nuevos paradigmas no gratuitos ni fáciles; del monarca llegó a sus cercanos colaboradores investidos de realeza, pasó por los señores feudales y terminó en las manos de la burguesía y en ese momento las dos fuerzas que constituían el progreso, comenzaron a ser identificadas como derecha e izquierda, la primera conservadora y la segunda promotora del cambio, de lo nuevo.


Pero los que tomaron la Bastilla francesa no fueron los que financiaron el movimiento y éstos pronto olvidaron la Libertad, la Fraternidad y la Igualdad, que justificaron el cambio de paradigma entonces. Se produjo una manipulación traicionera y contraria al verdadero progreso. La avaricia impuso una situación de retroceso humano, pero de mucho avance en la producción. Mientras el esclavo representaba una inversión a la que había que dedicarle algo de cuidado, los obreros eran desechables, los humanos habían sido degradados, reducidos, para la mayoría nunca hubo un progreso. Yo pienso que ese progreso en la productividad hubiese ocurrido sin la necesidad de manipular y explotar la población, es más, más rápido por aumentar el mercado de consumo al pagar salarios razonables.


Esta distorsión paradigmática, creada por la avaricia humana, generó otra aberración como respuesta, nunca intentó rectificar el curso errado fruto de la manipulación avariciosa, simplemente planteó un salto al futuro sin poseer maquinas de tiempo y con la soberbia propia de los que creen que ya lo saben todo y despreciando las leyes que controlan la evolución, presumieron ser dioses para crear un hombre nuevo, diseñado y programado. Esta ideología reactiva, tintada de único cambio posible, asumió como es natural la posición de izquierda, eliminando cualquier otra propuesta de cambio o solución y creando, a partir de un análisis científico de la realidad económica correcto, una propuesta ideológica que utilizaba la división de la sociedad entre ricos y pobres, creada por la traición burguesa y que a su vez obligó a la derecha a elaborar su ideología y el enfrentamiento paso desde propuestas de cambios, a convertirse en luchas excluyentes, exterminantes, en enemigos irreconciliables que renunciaron su papel natural de pesos y contrapesos como elementos del progreso, festinando así su curso natural.


La izquierda es importante y necesaria para el progreso, pero fue secuestrada por una de las propuestas, la marxista-leninista, mientras que la derecha, cristalizada primero por una seudo ideología para justificar con ideas su forma placentera de vivir, se cambió el nombre y autodefiniéndose incongruentemente como ultraconservadora, asumió una posición extremista que los hizo usurpar el papel de la izquierda al proponer un Nuevo Orden, el mal llamado neoliberalismo, cuyo fracaso emula al de los comunistas por la misma razón: los modelos fueron impuestos, no surgieron de la evolución natural.


Hoy nos encontramos trabados en lo que a evolución se refiere y al borde de destruir nuestra civilización. ¿Seremos capaces de entender lo inviable de la actual situación, de destrabar el proceso permitiendo la interacción directa y civilizada entre derecha e izquierda? ¿Podremos eliminar en ambos lados la camisa de fuerza que imponen las ideologías aberradas? ¿Podremos comenzar a caminar hacia delante y no hacia los lados? ¿Tendremos la valentía para individualmente salir del closet ideológico?


Creo que nuestro futuro depende de estas respuestas.

Víctor Ml. Caamaño

Ver también:
Ideologías
Su opinión es importante para definir

5 comentarios:

  1. sr. victor caamano: me encanta su forma de escribir. concurro con ud. totalmente en el concepto expuesto en este escrito. felicidades. mildred

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  2. Muy buen articulo. Es tambien mi forma de ver un progreso en el proceso politico actual. Felicitaciones por poderlo exponer y expresar tan bien como lo hizo.

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  3. Hola Victor. Ya dejé las opiniones, sobre otra opinión. Esa es la base por la que te dije que había que dar luces, siempre, para que las opiniones resulten aves de paso y quede la luz.
    Lo muestro. Si estoy en una casa oscura, en la que he actuado, puedo hacer de guía para aquellos que no han estado en ella. Si le pongo luz, usted puede caminar, inspeccionar y conocer sin ayuda. Sin dudas usted puede acortar el proceso, pero sin sustituir la visión del nuevo llegado.
    Lo que le quiero decir es que la historia, sin luz o participación decisiva de la luz, continuará siendo la misma historia cambiando el argumento, pero el fondo, será mas de lo mismo, un grupo manipulando y aprovechándose de los otros.
    Miguel

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  4. No solamente es el vals, la fluida danza del ying y el yang que le celebro. Es también el cómo Vd. identifica a los falsos y torpes danzantes en la pista de baile de la historia. Congratulaciones por un excelente artículo.

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  5. ¡GENIAL! No le falta ni le sobre una palabra. ¡Qué poder de síntesis de la historia y qué forma tan clara de definir las ideas! te felicito, Víctor.



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