El camino no es hacia la derecha o la izquierda, es hacia adelante por un planeta compartido, no repartido.


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lunes, julio 21, 2008

¿Aseguradoras o prestamistas?

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Otra vez una aseguradora solicita un aumento astronómico en el precio de sus pólizas, luego tranzarán por un menor aumento que era el deseado y así pasa suave disfrazando el sabor de abuso en su solicitud. No somos tan imbéciles. 

Quisiera preguntar a quien pueda informarme, ¿Ante que tribunal, instancia o magistratura, debemos apelar para demostrar que las aseguradoras no están ejerciendo el seguro y por tanto sus licencias deben ser canceladas? 

 El seguro fue diseñado para repartir las pérdidas en todo el universo y por ese servicio las aseguradoras cobraban una comisión para sus gastos y beneficios. El grueso de la prima era la reserva para pagar calamidades y si después de caducado el período de cobertura sobraba de ese dinero, las empresas podían asumirlos como ganancia; en el caso de que la calamidad sobrepasara lo estimado, se aumentarían todas las primas para cubrir la indemnización, la comisión de las aseguradoras siempre estuvo fuera de riesgo y por tanto nunca podían tener pérdidas, así era EL SEGURO. 

Al desregular el mercado las empresas aseguradoras se adueñaron de la totalidad de la prima y se transformaron en una especie de financieras a futuro, donde cobran capital e interés por un préstamo probable y cuando el posible préstamo resulta ser muy alto, declaran quiebra y se estafó a todos los asegurados con la complicidad de las leyes. Pero eso no es todo, contrario al espíritu y esencia del seguro que debe ser universalizado disminuyendo así el aporte individual en las calamidades, para poder crear más cortes corporativas fraccionaron las empresas nacionales en estatales y por tanto el costo de la tragedia la pagan precisamente los que la sufren. Eso no es el seguro ni su finalidad. 

 La solución a este abuso se encuentra atrapada en la discusión ideológica de si hay que regular el mercado o el mercado se regula solo. Como empresario que fui debo reconocer que muchas de las regulaciones que imponen los políticos perjudican el mercado, lo maniatan y le reducen espacio para crecer, pero la desregulación trae abusos y desequilibrios que perjudican seriamente a la sociedad generando crisis como la actual. Podríamos gastar el resto del siglo discutiendo las dos posiciones, en vez de sentarnos a buscar una solución nueva que proteja el beneficio razonable que incentiva la economía, pero evitando aniquilar a la población para la que fueron creados todos los servicios y bienes. 

 Es preciso volver a establecer prioridades reconociendo que todas las actividades, objetos y riquezas, deben existir para beneficio del ser humano, que el ser humano no es desechable en función de los intereses porque destruimos la colmena y fuera de la colmena no existe vida aun que seas multimillonario. Todos o ninguno.

 Víctor Ml. Caamaño
PD. ver Seguros en el índice temático

martes, enero 16, 2007

El seguro no es una hamburguesa

Publicado en Enero 25, 2007
Diario Las Americas


Veo con estupor la dirección que están tomando nuestros legisladores para solucionar el problema del seguro, pudiera ser infortunada. El seguro es quizás el negocio más estudiado y reglamentado que existe, en el seguro no hay espacio para inventar porque el resultado pudiera ser temible. A la hamburguesa se le puede poner más o menos carne según convenga, pero al seguro no.

Con la venia del periódico y tratando de mantener la brevedad sin sacrificio del mensaje, voy a comentar sobre las soluciones que se barajan: - Permitir que el propietario reduzca el monto asegurado para reducir la prima de seguro.

Para eso no tenía que reunirse la legislatura, es una opción que siempre ha estado disponible para el asegurado y se califica como coaseguro, lo que deberían explicar es como funciona esa combinación. Según recuerdo, supongamos que tengo un inmueble valorado en 200,000 y deseo asegurar la mitad que es lo que debo al banco. La compañía emite una póliza en la que co asegura el 50% del valor y por supuesto ese seguro conlleva un deducible que para reducir más el costo, lo fijamos en 10,000; supongamos que cualquier siniestro cubierto por el seguro cause un daño de 50,000, la aseguradora le comunicara que debido a que ellos coaseguran la propiedad en un 50%, ellos cubrirán su parte, menos el deducible lo cual resulta en un cheque de 15,000.

- Eliminar coberturas en su seguro no ameritaba tampoco reunir un conclave tan costoso, siempre podemos escoger las coberturas que queramos y eliminarlas cuando lo deseemos.

Srs. representantes, ustedes desconocen un tema tan complejamente técnico como el seguro, les sugiero asesorarse adecuadamente antes de embarcar al Estado en un experimento. Es necesario revisar todo el basamento legal que ordena la actividad de los seguros en Florida y para ello sugiero solicitar una asesoría al gobierno de Inglaterra, quienes son la máxima autoridad en seguro moderno por haberlo inventado.

Todos los intentos de controlar los precios son nocivos: crean costos innecesarios, motivan la corrupción, distorsionan el mercado y nunca funcionan a cabalidad, el único control de precio efectivo y correcto se llama “competencia comercial” y vuelvo a sugerir que una aseguradora extranjera calificada sea invitada a participar de nuestro mercado de seguro, eso garantizará la revisión de los cálculos de riesgo y por tanto de los precios. Quizás se le pueda vender la cartera de seguros de la compañía estatal que ninguna aseguradora quiere.

Si yo fuera una aseguradora, tengo el absoluto derecho de calcular mi riesgo como mejor me convenga y nadie puede obligarme a modificar mi cálculo, a no ser que otro ofrezca el mismo servicio a más bajo precio y comience a perder mercado. No veo otra salida.

domingo, noviembre 19, 2006

Sobre los seguros llamemos al inglés

Publicado en el
Nuevo Herald en
Noviembre 30, 2006.
Cuando Trabajé en el área de los seguros en República Dominicana representábamos compañías norteamericanas y lo que conocimos sobre seguros lo aprendimos de los norteamericanos y entre otras responsabilidades me tocó encargarme de los reaseguros de una empresa y en esa época los reaseguros eran más baratos que los seguros y voy a explicar porqué:

Las reaseguradoras no tenían que pagar comisiones de ventas, ni comisiones de cobros ya que los interesados en reasegurar le enviaban las informaciones y los pagos por adelantado; como nadie visitaba esas empresas no tenían ni agencias, ni sucursales, ni lujosas oficinas para recibir público; tampoco tenían gastos de representación, ni ajustadores, investigadores ni publicidad, sus gastos eran mínimos y cuando ocurría un desastre la reaseguradora comenzaba a pagar después que la aseguradora hubiera pagado su parte y eso equivalía a tener un deducible colosal, por ejemplo: si la aseguradora emitía una póliza por 10 millones y solamente podía asumir 2 millones, reaseguraba 8 y al ocurrir un desastre de 2 millones y 10 pesos la aseguradora pagaba los 2 millones y la reaseguradora lo que faltaba para ser cubierto, los 10 pesos y eso en riesgos cuenta y en precio también.

Otro dato importante es que las reaseguradoras cubrían muchos países y aunque hubiese un desastre total en uno de los países, para ellos era una pequeña parte de su cartera de reaseguro y por tanto los costos de la perdida hubieran sido asimilados por un gigante universo asegurado.

El llamar a los reaseguros: “los seguros de las aseguradoras” es desinformar y confundir a la ciudadanía.

Reasegurar con el Estado equivale a reasegurar con nosotros mismos y eso es completamente contraproducente.

Creo que ha llegado la hora de que la Florida pida asesoría sobre los seguros a los ingleses que son los padres del seguro moderno. Aquí no se tiene idea sobre que hacer y si la ciudadanía no exige ese asesoramiento todos perderemos mucho, quizás todo.

(Ver mi propuesta de solución en mi blog en el sexto lugar)

lunes, septiembre 04, 2006

Propuesta de solución al problema del seguro

Septiembre 4, 10:30 AM

Srs. Opiniones
El Nuevo Herald

Distinguidos Srs.

Estoy seguro de que, como medio de comunicación comprometido con los intereses de la comunidad, me permitirán hacer de público conocimiento algunas propuestas de posibles soluciones al grave problema que nos atormenta.
Es mi deseo iniciar un dialogo general sobre las posibles soluciones que en audiencia pública reclamó el representante Robaina.

Agradeciendo una vez más su amable atención queda de ustedes atentamente

Víctor Ml. Caamaño


Con excepción de las aseguradoras todos estamos de acuerdo en que los seguros se han constituido en un grave problema que amenaza seriamente la economía del Estado, a mí juicio podemos identificar dos problemas principales en los seguros de la Florida: 1- Falta de garantías de que los seguros cumplirán lo acordado contractualmente en caso de un desastre general. 2- Los precios abusivos fijados por las aseguradoras cobijadas por la ley.

Podemos proponer dos líneas de soluciones: A- en caso de que podamos contar con los Representantes que elegimos: y B- Soluciones de ciudadanos que no tienen Representantes a su favor.

A.1- En caso de que tengamos representantes en el gobierno, debemos recordarles que es responsabilidad del Estado regular las operaciones comerciales para garantizarle a la ciudadanía no ser victima de fraude o estafa y mucho más cuando por ley se obliga como es el caso de los seguros. Que de la misma forma en que hay que regular y obligar a las líneas aéreas a realizar un mantenimiento adecuado para garantizar la seguridad ciudadana, de esa forma hay que legislar para regular convenientemente el negocio de los seguros y más cuando de él puede depender la supervivencia económica de toda la comunidad.

Es sumamente importante establecer o revisar, de forma técnica no política, los “límites de riesgos” que una compañía aseguradora debe asumir para evitar así que en momentos de desastre las indemnizaciones sobrepasen la capacidad financiera de la aseguradora y declarándose en quiebra eviten responder al compromiso que por muchos años les cobraron a los ciudadanos apoyados en la imposición legal.

Es necesario entender que los límites de riesgos a ser aceptados por las aseguradoras deben fijarse en relación a la capacidad financiera probada de la empresa. El buen sentido indica que una empresa con un capital pagado de 1,000 millones puede asumir mucho más riesgos que una de 10 millones y de esa forma obligar legalmente a la aseguradora a buscar un reaseguro por la cantidad de riesgo que la compañía no debe asumir. Así estaríamos asegurándonos de que en caso de desastre las perdidas sean repartidas en un universo mucho mayor que la propia comunidad afectada y que hayan muchas corporaciones comprometidas con nuestra seguridad.

Es muy importante diferenciar los reaseguros de los coaseguros, en los primeros se asegura el monto sobrante que la compañía legalmente no debería aceptar y el segundo es simplemente compartir una parte de una póliza con otra compañía similar, cosa que pudiera burlar el límite de riesgo establecido y dejar todo el monto asegurado en la misma comunidad lo correcto es repartir los riesgos.

En la revisión necesaria de la ley de seguro es preciso que se desglose la prima de seguro cobrada por las aseguradoras ¿Qué por ciento debe ser comisión comercial y cuál debe ser una reserva obligatoria que debe ser mantenida hasta que expire el compromiso contraído por la empresa con el asegurado. La reserva deberá publicarse periódicamente.

A 2-Por último es necesario romper el acuerdo para establecer los precios que parece existir entre las aseguradoras floridanas y para ello debe fomentarse la competencia comercial y en una época de globalización del mercado invitar reconocidas compañías de seguros extranjeras a participar del mercado floridano, estoy seguro de que si el mercado de seguros de la Florida es tan despreciablemente riesgoso las compañías establecidas en la actualidad no tendrán objeciones para compartir las “perdidas”.

B- En caso de no contar con representantes a nuestro favor deberemos analizar las opciones a tomar como ciudadanos, siempre existe más de una opción pero es bueno que por ahora continuemos apostando a los mecanismos que el sistema pone a nuestra disposición recordando siempre que la supervivencia de la comunidad está por encima de cualquier otra consideración.


domingo, agosto 20, 2006

Carta a Julio Robaina

Sr. Julio Robaina
Representante

Cc: Representantes
Marco Rubio
Juan Zapata
Opiniones El Nuevo Herald.


Distinguido Sr. Robaina.

Es lamentable que por motivos de trabajo no pudiera asistir a la audiencia pública convocada por usted sobre el problema de los seguros pero me permito aportar un tardío grano de arena.

No existe manera práctica de que “alguien” pueda pagar los daños ocasionados por los desastres y accidentes, ya que eso presupondría la creación de un espejo financiero igual a toda la inversión pública y privada y eso es imposible.

La única forma de que pueda seguir existiendo el seguro es retomando la esencia y definición original del seguro que, a partir de la década de los sesentas ha cambiado imposibilitando así la viabilidad del seguro.

La sociedad en general o universo asegurado es quien debe asumir y pagar las pérdidas sufridas por las víctimas de desastres que siempre son los menos. Las aseguradoras siempre fueron las entidades, instituciones, organizaciones, compañías o como usted prefiera llamarles encargadas de calcular y distribuir las perdidas en la totalidad de la sociedad mediante el pago de la prima de seguro y también mediante los necesarios reaseguros nacionales e internacionales universalizando así las perdidas de una comunidad.

Es completamente ilógico e impensable que es la comunidad victima del desastre quien debe afrontar sus propias perdidas por que eso convierte al seguro en una carga disfuncional y onerosa.

De modo, Sr Robaina, que lo necesario es redefinir la función de las aseguradoras, sus formas de operación y riesgos a asumir para de esa forma diferenciarlas de las operaciones bancarias de crédito en las que ellos pretenden que paguemos un prestamos antes de recibirlo.

Los seguros deben ser agentes de estabilidad y tranquilidad social y personal o no se justifica su existencia y mucho menos obligada por ley.

Atentamente

Víctor Ml. Caamaño

jueves, julio 20, 2006

401K - Nuestro Retiro



Tengo en mis manos el libro explicativo del plan para el retiro de los trabajadores propuesto por el actual gobierno y que debe sustituir el existente del Seguro Social, su nombre 401K.

Ciertamente debemos enfrentar la realidad de que en unos años más no habrá retiro vía Seguro Social sin importar lo que usted contribuyera con el dinero fruto de su trabajo, la cantidad de retirados es muy grande para la cantidad de trabajadores que contribuyen, además y a pesar de que no se dice, los gobiernos han usado una buena parte de los recursos del SS haciéndole comprar bonos del tesoro para cubrir los déficit.

Muchos habrán oído en el pasado que los seguros para retiro privados eran simples seguros de vida a término, usted compraba, por ejemplo, medio millón de dólares en un seguro que debía cobrar a la edad acordada ya fuera en su totalidad o en los plazos estipulados. La compañía de seguros le indicaba la prima a pagar (deducible de impuesto) y se comprometía al finalizar el contrato a devolverle la suma asegurada, la aseguradora utilizaba su dinero para invertirlo según los consejos de sus expertos financieros y por supuesto el riesgo o beneficio de esa inversión eran de la aseguradora. El riesgo del asegurado se limitaba a las mermas que la inflación podía causar en el monto asegurado.

El 401K es lo mismo, es un seguro a termino que ahora es variable, que no tiene monto fijo, si usted aumenta su aporte la cantidad a recibir al final aumentará otra innovación es que usted, sin tener expertos financieros y mucho menos información privilegiada a su disposición, deberá decidir en que se invertirá su dinero en acciones, bonos o inversiones en efectivo y por supuesto el riesgo de perdida lo correrá usted no la aseguradora. La aseguradora seguirá recibiendo sus comisiones por manejar el dinero suyo sin tener que arriesgar nada como era antes. Simplemente brillante para las aseguradoras y más aun con el respaldo del gobierno federal.

Si usted decidió comprar acciones de ENRON por ejemplo y lo perdió todo es su responsabilidad ya que perdió su retiro, al igual que en la lista bastante grande de corporaciones quebradas y más las que conocemos que están en situación muy inestables. Nuestro futuro es negro y nos están abandonando a nuestra suerte, el hermano mayor solo quiere decidir que podemos beber o fumar y sobre que debemos hablar por teléfono o escribir en Internet y nada más.

A mi juicio el 401K no es la solución y si lo aceptamos será una distracción peligrosísima para la búsqueda de una solución viable que evite la quiebra total del contrato social que hizo grande a USA y que representaba la seguridad de todos los ciudadanos sin importar los estratos económicos a que pertenecían. No es ni un avance ni una ayuda, es un abandono de responsabilidades y el precio puede ser muy alto.

domingo, abril 16, 2006

Seguridad no Terror

Publicado el 20 de Abril 2006
El Nuevo Herald

El team de fútbol se queja de las lesiones de sus jugadores y la constante perdida de energía sufrida por sus integrantes debido a que tienen que salir a las canchas a jugar; esta barbaridad suena igual a que las aseguradoras pierden dinero por cubrir los desastres causados por los huracanes. Exijo que respeten mi inteligencia.

El servicio del seguro consiste en repartir las perdidas de los afectados por calamidades en toda la sociedad ya que los afectados son siempre menos que los no afectados. Por el trabajo de repartir esa perdida las compañías aseguradoras cobran un por ciento con el cual pagan sus salarios y gastos de modo que no existen las perdidas ya que son absorbidas por la generalidad del universo asegurado.

Si así no son los seguros, entonces eso es lo que queremos como sistemas de seguros.

Repartir todas las “perdidas” dentro de la misma comunidad afectada no es lógico, presupondría un espejo financiero igual a la inversión de todo lo construido. Las perdidas deben ser repartidas en toda la nación y si es necesario internacionalmente a través de los reaseguros internacionales, aunque eso implique que las cortes corporativas reduzcan un poco el esplendor en sus niveles de vida, comprar un yate menos no afectará la economía, pero si 5 o 10,000 propietarios colocan sus casas en el mercado por no poder cubrir las primas de seguros, entonces pudiera reventarse la famosa burbuja inmobiliaria.

Los seguros deben brindar seguridad no aterrorizar.